En medicina, la ketamina tiene diversos usos, entre los cuales destacan:
- Anestesia general y sedación: La ketamina es un anestésico disociativo que produce una sensación de desconexión entre la mente y el cuerpo. Esto permite realizar procedimientos médicos sin que el paciente sienta dolor ni experimente recuerdos traumáticos del evento.
- Alivio del dolor crónico: En algunos casos, la ketamina se utiliza para tratar a pacientes con dolor crónico, especialmente aquellos que no responden a otros tratamientos. Se ha demostrado que la ketamina puede reducir el dolor en enfermedades como la fibromialgia y el síndrome de dolor regional complejo.
- Tratamiento de la depresión resistente: La ketamina también se utiliza para tratar a pacientes con depresión severa que no responden a otros tratamientos, como los antidepresivos convencionales. Aunque aún se están investigando sus efectos a largo plazo, estudios recientes sugieren que la ketamina podría tener efectos positivos en estos casos.