Aunque la ketamina es una sustancia ampliamente utilizada en medicina, su uso indebido o sin supervisión médica puede causar efectos secundarios adversos e incluso ser peligroso. Algunos de los efectos secundarios más comunes incluyen:
- Alucinaciones y experiencias disociativas
- Mareos y vértigo
- Náuseas y vómitos
- Aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial
- Problemas de memoria y concentración
Además, el uso prolongado o frecuente de ketamina puede provocar daños en la vejiga y los riñones, así como dependencia y adicción. Por ello, es importante utilizar esta sustancia únicamente bajo prescripción y seguimiento médicos.